Ortodoncia, más allá de una sonrisa bonita
Una sonrisa bien alineada no es solo una cuestión estética. La posición de los dientes y la forma en que encajan al cerrar la boca también influyen en la masticación, la higiene bucodental y la salud de dientes y encías. Por ello, cada vez más personas, tanto jóvenes como adultas, deciden iniciar un tratamiento de ortodoncia.

Actualmente existen diferentes alternativas para corregir problemas como el apiñamiento dental, los espacios interdentales, la mordida cruzada, la mordida abierta o la sobremordida. La elección del tratamiento dependerá de las características de cada boca, la edad del paciente, la complejidad del caso y sus preferencias personales.
¿Qué problemas puede corregir la ortodoncia?
La ortodoncia permite desplazar progresivamente los dientes hasta una posición más adecuada. Además de mejorar la apariencia de la sonrisa, puede favorecer una mordida más equilibrada y facilitar la limpieza diaria.
Cuando los dientes están muy apiñados, rotados o superpuestos, resulta más difícil eliminar correctamente la placa bacteriana. Una alineación adecuada puede ayudar a mantener una mejor higiene y reducir el riesgo de caries, inflamación de las encías y desgaste dental.
Antes de comenzar, el especialista ortodoncista realiza un estudio individualizado que incluye fotografías, radiografías y un escaneo digital de la boca. Con esta información se determina cuál es la opción más adecuada y se planifican los movimientos dentales.
Alineadores transparentes: una opción discreta y removible
Los alineadores transparentes, como Invisalign y otros sistemas similares, se han convertido en uno de los tratamientos más demandados, especialmente entre adolescentes y adultos.
Se trata de férulas prácticamente invisibles, fabricadas a medida a partir de un escaneo digital. El paciente va utilizando diferentes juegos de alineadores, que ejercen una presión suave y controlada para mover los dientes gradualmente.
Una de sus principales ventajas es que son removibles y deben retirarse para comer, beber y cepillarse los dientes. Esto facilita la higiene bucal y permite mantener una alimentación normal durante el tratamiento. Además, al no utilizar alambres ni piezas metálicas, suelen resultar más cómodos y producen menos rozaduras.
Para que sean efectivos, deben llevarse 22 horas al día. Solo deben retirarse durante las comidas y para realizar la higiene oral. También es importante limpiarlos correctamente y evitar beber líquidos calientes con ellos puestos, ya que podrían deformarse.
Brackets: eficacia y versatilidad
Los brackets siguen siendo una solución muy eficaz para corregir problemas de alineación y mordida, tanto en niños como en adultos. Se adhieren a la superficie de los dientes y se conectan mediante un arco que ejerce la fuerza necesaria para desplazarlos poco a poco.
Durante el tratamiento se deben evitar alimentos duros, pegajosos o muy azucarados, ya que pueden despegar los brackets o favorecer la aparición de caries.
Mantenimiento y seguimiento
Tanto en una opción como en otra, la higiene bucodental juega un papel fundamental, siendo obligado el cepillado después de cada comida y la utilización de cepillos interdentales o hilo dental adaptado.
Asimismo, el seguimiento profesional es imprescindible para comprobar que los desplazamientos dentales se están produciendo correctamente. Las revisiones periódicas permiten supervisar la evolución y realizar los ajustes necesarios.
Al finalizar, será necesario utilizar retenedores para conservar la nueva posición de los dientes.
Un tratamiento personalizado y supervisado
No existe un sistema de ortodoncia que sea el mejor para todas las personas. Los alineadores pueden resultar cómodos y discretos, pero requieren constancia y colaboración por parte del paciente. Los brackets, por su parte, ofrecen una gran capacidad de control y pueden ser especialmente útiles en determinados casos complejos.

La doctora Marta Pérez Bocanegra,odontóloga especialista en Ortodoncia en HC Marbella, planifica cada tratamiento de manera individualizada, tras estudiar la posición de los dientes, la mordida y las necesidades de cada paciente. Gracias a las revisiones periódicas controla la evolución, realiza los ajustes necesarios y acompaña al paciente durante todo el proceso. El objetivo no es solo alinear los dientes, si no también mejorar la salud bucodental y ayudar a la persona a sonreír con mayor comodidad, seguridad y confianza.
