HC Marbella, Láser endovascular: un tratamiento mínimamente invasivo para la insuficiencia venosa
Cuando se habla de problemas venosos en las piernas, muchas personas piensan directamente en las varices. Sin embargo, no siempre es imprescindible que existan varices visibles para padecer insuficiencia venosa. Síntomas como pesadez, dolor o hinchazón que aparece de forma repetida, pueden ser señales habituales de este problema de salud y son motivo suficiente para consultar con un especialista. En estos casos, lo recomendable es realizar una ecografía Doppler y una valoración cardiovascular lo más completa posible.

Cuando la insuficiencia venosa alcanza un grado moderado o avanzado, puede ser necesario plantear tratamiento. Entre las opciones actuales, el láser endovascular se ha consolidado como una de las técnicas más avanzadas y utilizadas. También conocido como ablación endovenosa con láser, consiste en introducir una fibra láser dentro de la vena afectada mediante un pequeño pinchazo. El calor generado permite cerrar y sellar de forma permanente la vena defectuosa, redirigiendo la circulación hacia venas sanas.
Una de sus principales ventajas es que se trata de un procedimiento mínimamente invasivo. No requiere de ningún tipo de incisión, solo una pequeña punción de uno o dos milímetros. Además, suele realizarse con anestesia local, por lo que el dolor es escaso o muy bajo. La mayoría de los pacientes refieren únicamente una ligera molestia o sensación de calor durante el procedimiento.
Otro aspecto destacado es la rápida recuperación. Se trata de una técnica ambulatoria, sin necesidad de ingreso hospitalario y que permite un alta precoz. De hecho, la vuelta al trabajo y a la actividad cotidiana puede producirse en un plazo muy corto, en muchos casos entre 24 y 48 horas. Caminar, además, se recomienda inmediatamente después.
El láser endovascular también ofrece ventajas estéticas y funcionales. Apenas deja cicatrices visibles, no requiere puntos de sutura y contribuye a mejorar síntomas como el dolor, la pesadez, la hinchazón, los calambres nocturnos o el picor. A ello se suma una alta tasa de éxito y un menor riesgo de complicaciones frente a la cirugía tradicional, como hematomas, infecciones, sangrado o dolor postoperatorio.
Entre los factores de riesgo más importantes para desarrollar este problema se encuentran los antecedentes familiares, la edad avanzada, el sexo femenino, el embarazo y la obesidad o el sobrepeso.
Ante síntomas persistentes, la valoración precoz resulta clave para confirmar el diagnóstico y decidir si este tratamiento es el más adecuado en cada caso. En HC Marbella contamos con una unidad de angiología y cirugía vascular que te ayudará en todo el proceso y te resolverá todas tus dudas.
